Tú para cuándo

Videos de boda de película

Voy a poneros en antecedentes: Cuando terminé de estudiar fotografía, trabajé durante un par de años en una tienda de fotos. La parte que más me gustaba era el poder ir como segundo fotógrafo a hacer bodas los fines de semana. La parte menos divertida era estar en la tienda todas las tardes hasta las 10 de la noche, vendiendo carretes, revelando fotos en una hora, y haciendo fotos de carnet.

También vendíamos videocámaras y me hacía mucha gracia cuando pasamos de las cámaras que grababan en cinta a las videocámaras que grababan en su propio disco duro porque, (de esto hace ya unos cuantos años), en algunos modelos, si grababas a máxima calidad, el aparato te ofrecía solamente unas 5 horas de grabación. La pregunta más recurrente de los clientes era “¿solo 5 horas?”  Y yo siempre respondía lo mismo: “¿te imaginas viendo un vídeo de una hora de la boda de tu cuñado?”
No fallaba. Creo que todos visualizaban 60 minutos de grabación tediosa, aburrida, pesada e insoportable y entonces 5 horas les parecían incluso una barbaridad. Cuestión de perspectiva.

Os cuento esto porque ese argumento hoy no me habría servido. Los vídeos de boda, como la fotografía, han evolucionado muchísimo en los últimos años y en muchos casos se acercan más a pequeñas producciones cinematográficas o videoclips que a aquellos vídeos artificiales y aburridos que siento decirlo, a veces eran un pequeño castigo…
Pero como todo, ‘no se hacen solos’ y hoy queremos compartir con vosotros 5 cosas a tener en cuenta para que vuestro video de boda sea un recuerdo único.
Y como todo se entiende mejor con imágenes, os incluimos una selección de nuestros vídeos favoritos de boda. Algunos tienen ya un tiempo, pero es que no nos cansamos de verlos. (Y estaréis conmigo en que si son así, tragarse el video de boda de tu cuñado ya no es tanto castigo 😉

El lugar

Tanto si hablamos de video como de fotografía, el lugar y el entorno elegidos son fundamentales para obtener unas buenas imágenes. No es lo mismo filmar los preparativos en una casa pequeña, mal iluminada y llena de gente, que en la habitación perfectamente decorada de un hotel, por ejemplo. Obviamente, el profesional que os acompañe se encargará de sacarle el máximo partido al entorno.

Para un resultado de 10 en vuestro video, hacer una preboda o postboda es una opción estupenda, ya que le dará mucha más vida al video, ya que podréis incluir lugares o actividades que sean especiales para vosotros o que os definan como pareja, estaréis bastante más relajados y menos nerviosos que el día de la boda y será un resultado mucho más personal, más vuestro.

Cuatro ojos ven más que dos

Si podéis contratar u os ofrecen grabar con dos cámaras, ¡decid que si! A veces, por cuestiones de horario y logística las dos cámaras se hacen imprescindibles, para poder estar al mismo tiempo en dos domicilios a la vez, pero aunque este no sea el caso, cuatro ojos ven más que dos, tendréis otra perspectiva diferente y los planos donde no estáis posando directamente serán mucho menos forzados.

Sed vosotros mismos

Si, lo se, esto es fácil decirlo, pero en la práctica, no resulta fácil ponerse delante de una cámara. Tranquilos, el cámara sabrá trabajar con vosotros y buscará como sacaros lo más natural posible. Si el día de la boda, consigue pasar desapercibido (aunque en algunos momentos es inevitable estar muy presente) conseguirá unas tomas donde os veréis muy naturales y espontáneos.

Originalidad

La tecnología es una gran aliada de los vídeos de boda, y ahora pueden conseguirse resultados muy originales y atractivos utilizando técnicas como el time lapse, el stop motion o realizando tomas áreas con un dron, que además está súper de moda… Las posibilidades son ilimitadas pero por supuesto, esto también dependerá del “juego” que tanto vosotros como vuestros invitados le deis al cámara.

La música

Es uno de los puntos más importantes en el resultado final, y bien utilizada, puede hacer magia con vuestro vídeo. Aquí nuestro consejo es que os dejéis aconsejar. El profesional del vídeo sabrá daros opciones y alternativas para conseguir el mejor resultado, siempre dentro de vuestros gustos, por supuesto.
También os aconsejamos leer dos veces la letra de la canción que queráis utilizar para el video, sobre todo si es en un idioma que no controláis; una canción nos puede gustar muchísimo, pero si la letra habla de una ruptura, o de la muerte o de cualquier otro tema poco ‘festivo’ quizá no sea la elección más adecuada para un vídeo de boda. Y por cierto, no todo son canciones: también podéis utilizar vuestra voz en off o la de algún invitado cercano y utilizarla como fondo musical de vuestro video, el resultado no puede ser más personal!

 

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