El post podría haberse titulado «qué regalar a los niños en Navidad». O «cómo gestionar la avalancha de regalos en Navidad», porque de eso vamos a hablar hoy. Y para introducir el tema me venía muy bien hablar de la regla de los cuatro regalos.
Esta regla quiere ayudarnos a racionalizar el número de regalos que reciben los niños en Navidad. ¿Os suena? Los expertos dicen que cuatro es un número muy apropiado, en contra de la habitual avalancha de regalos. Personalmente creo que mucha cantidad de juguetes no es bueno a la larga. Racionando un poco, ayudaremos a que valoren lo que reciben y no crearemos necesidades que no tienen.
La regla de los cuatro regalos propone, además de limitar la cantidad, que los regalos sean:

  1. Algo para usar: Ropa, zapatillas de deporte, un pijama… A priori regalar ropa no es algo que apasione a los más pequeños. Pero se puede reconvertir en algo que les haga ilusión si lo sabemos llevar a su terreno: un pijama de su superheroe favorito, una sudadera de una peli que les guste…
  2. Algo para leer: Yo no limito el número de cuentos que entran en casa. Aquí tengo barra libre. Tanto en su cumpleaños como en Navidades, siempre incluimos algunos cuentos nuevos. Pero además compramos a lo largo del año siempre que nos apetece. Para nosotros es importante que los niños se habituen a leer desde pequeños, y en casa, los cuentos son un juguete más que usamos mucho a lo largo del día. Vamos buscando temáticas que le resulten interesantes o que nos puedan ayudar con alguna etapa en concreto. Hemos utilizado con éxito cuentos para mejorar el momento de ir a la cama, para gestionar los enfados o para quitar el pañal (en esto aun no hemos empezado, pero ya hemos introducido el tema mediante cuentos).
  3. Algo que necesiten: Afortunadamente, en el primer mundo que nos ha tocado vivir, las necesidades básicas de nuestros hijos están cubiertas en el día a día. Pero incluir algo que necesiten en la carta a Papá Noel o los Reyes Magos, les ayudará a valorar esto desde pequeños. Puede ser una mochila para el cole, un bañador y gafas de bucear para las clases de natación, un paraguas de su personaje favorito, un instrumento de música que van a aprender a tocar…
  4. Algo que deseen: Aquí incluimos aquello que realmente les haga mucha ilusión recibir, eso que se mueren por tener y llevan pidiéndolo durante meses. En nuestro caso, este año, ha sido una bici roja. El limitarlo a un regalo hace que sea realmente especial, y los ayudará a ser más selectivos. Por lo general un niño lo quiere todo, pero tenerlo todo acaba restando valor a las cosas.

Gestionar los regalos de Navidad

Esta es la teoría. La regla de los cuatro regalos suena genial, pero llevarla a la práctica es más complicado, porque… ¿cómo gestionamos los regalos con el resto de la familia? No se en vuestras casas, pero en la nuestra, además de los regalos que tienen en casa, los Reyes visitan también las casas de abuelos y tíos. ¡Una avalancha en toda regla! Y pararla es muy complicado. Todos quieren regalarle algo a los niños, y es muy de agradecer, por supuesto. Pero como padres, dificil de gestionar.
En mi opinión, es casi imposible salirse de esa burbuja o pedir que no le hagan regalos. Asi que nosotros hemos optado por separar Papá Noel y los Reyes Magos. Ya que los Reyes Magos van a traer regalos en casa de abuelos y tíos, en la nuestra nos visitará Papá Noel, y los Reyes solo dejarán un cuento o algún pequeño detalle. De esta forma, tendremos el mismo número de regalos, pero no en el mismo día, sino distribuidos en dos momentos diferentes. Además, recibiendo los regalos el día 25, tienen todas las Navidades para disfrutar de ellos. Siempre me ha dado mucha rabia tener juguetes nuevos el día 6 de Enero para a los dos días, volver a las rutinas y obligaciones de colegio y trabajo.

Ahora que nuestro peque todavía es pequeño, no le pregunto que quiere. Los regalos los elegimos su padre y yo, escogiendo cosas adecuadas para su etapa de desarrollo. Y por supuesto, cosas que sepamos o intuyamos que le van a gustar. También tratamos de evitar juguetes bélicos o juguetes con pilas que no aporten nada. Para algunos esto suena muy raro, pero por ahora vamos acertando. Y tenemos la suerte de que es un niño que se sorprende facilmente y en general, con todo lo que venga envuelto en papel de regalo hace una fiesta.

Cuando sea más mayor, probablemente esto cambie, claro. Pedirá cosas más específicas o se encaprichará de ciertos juguetes. Cuando lleguemos a esa etapa, me he propuesto intentar no exponerle a catálogos de juguetes. Esto es algo muy personal, y soy consciente de la dificultad, pero es que soy de las que piensan que crean necesidades que los niños no tienen. Todo lo que vean en el catálogo les va a gustar. Como a mi si me das un catálogo de Zara Home 🙂
Lo mismo que tener que hacerle pedir más regalos de los que quiere o necesita, solo porque abuelos y tíos también quieren regalar. Una solución alternativa a esto, es que varios familiares se junten para comprar un regalo conjunto. Será más económico para ellos y el bolsillo lo agradecerá.
Hablando de presupuestos, los adultos tendemos a materializar y ponerle precio a todo. Nos ponemos un presupuesto y si se elige un regalo inferior a ese importe, tenemos que rellenar y comprar más cosas hasta llegar al presupuesto de turno. Última hora: los niños aun no entienden de dinero. Ellos no saben si el regalo en cuestión ha costado 10 o 50 euros. Solo saben que les ha hecho mucha ilusión recibirlo. ¿O no os ha pasado nunca regalar algo muy caro y que terminen jugando con la caja de cartón? Pues eso.

Y vosotros, ¿cómo gestionais el tema de los regalos en casa? ¿Me contáis en los comentarios o en Instagram?



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